Madre de Dios: Fiscalía Ambiental investiga a responsables de la muerte de tapir retenido en lodge de hoteles Inkaterra

En un comunicado enviado el 20 de enero del 2015 a Magali Salinas Bielich, autora de la denuncia, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios dice que empezará la investigación por la muerte del tapir que se encontraba retenido de forma ilegal en el lodge Reserva Amazónica de la cadena de hoteles Inkaterra.

Según el documento (Disposición N 01-2015-MP-FN-FEMA-MDD) los imputados son Heiner Chota Chávez, José Purisaca Puicón y los que resulten responsables de entre los empleados del albergue. Se les acusa de presuntamente haber cometido delitos ambientales – delito contra los recursos naturales en agravio del Estado Peruano.

El caso

La muerte del tapir fue dada a conocer por los medios de comunicación los primeros días de diciembre del 2014, cuando se dio cuenta del maltrato que sufrió el animal llamado Sammy, de 1 año y 7 meses y 150 kilos (fue golpeado, atado por las patas a un tronco y colgado para ser transportado en una embarcación por río, sin ningún criterio técnico para un animal de su peso), al ser trasladado del lodge Reserva Amazónica de la cadena de hoteles Inkaterra al zoológico El Jaguar de Puerto Maldonado, que no tenía capacidad para recibir a un tapir. El maltrato recibido en el viaje le ocasionó heridas graves que causarían su muerte días después (el 9 de diciembre del 2014), pese a ser llevado luego a un centro de rescate y recibir atención especializada.

Magali Salinas, fundadora y presidente de la ONG y refugio para animales silvestres Amazon Shelter, realizó la denuncia ante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios de forma verbal el 5 de diciembre del 2014. Ella fue avisada por uno de los guías de Inkaterra.

Raúl Bello, responsable técnico del Centro de Rescate Taricaya, lugar donde fue atendido el tapir, dijo que en el lodge Reserva Amazónica tenían a Sammy como atractivo turístico, lo que resultaba ilegal porque no contaban con autorización para tener animales. Además señaló que el tapir fue retirado porque mordió a una persona. El gerente general de Inkaterra Asociación, José Purisaca, mencionó que el tapir fue rescatado pero reconoce que cometieron un error al conservarlo porque no contaban con ningún tipo de autorización.

El tapir no se encuentra en peligro de extinción (formalmente figura como especie “casi amenazada”), pero está protegido por nuestra legislación nacional (Decreto Supremo N 004-2014-MINAGRI) y su tenencia está prohibida, señaló Roxana Cacique, responsable de la Oficina de Conservación, Ecoturismo y Fauna Silvestre de la Dirección Regional Forestal y Fauna Silvestre de Madre de Dios. Además, el tapir (Tapirus terrestris) se encuentra dentro de las especies protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus siglas en inglés), un acuerdo internacional entre gobiernos, del que Perú forma parte, que busca asegurar que el comercio internacional de animales y plantas silvestres no sea una amenaza para su supervivencia.


Fotos: Facebook Centro de Rescate Taricaya

La necropsia

El tapir fue encontrado en el centro de rescate Taricaya en estado de shock por dolor y con un grave cuadro de deshidratación. También se determinó que presentaba lesiones articulares en los miembros posteriores (necrosis muscular y áreas musculares hemorrágicas). Luego de algunos días su condición empeoró. Dejó de producir orina y presentaba una “sintomatología nerviosa y temblores musculares”.

Según el informe de necropsia, el tapir presentaba laceraciones múltiples en la piel del tórax, abdomen, cabeza y miembros. Se encontró en su sistema digestivo “presencia de inflamación y congestión en mucosa, presencia de úlceras gástricas y de restos de plástico y guantes de jebe que obstruían la salida del píloro”. En el esqueleto se detectó “luxación de las rótulas de ambas piernas con ruptura de ligamentos medianos y laterales”. En el documento se señala como diagnóstico presuntivo de muerte: miopatía de captura – falla renal.

Fundamento legal

El artículo 308-C del Código Procesal Penal (Capítulo II: Delito contra los recursos naturales) señala: “El que caza, captura, colecta, extrae o posee productos, raíces o especímenes de especie de flora y/o fauna silvestre protegidas por la legislación nacional sin contar con la concesión, permiso, licencia o autorización u otra modalidad de aprovechamiento o extracción, otorgada por la autoridad competente, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de 3 años ni mayor de cinco años y con cincuenta a cuatrocientos días-multa”.

Según el documento de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental corresponde, en un plazo que no debe superar los 40 días, realizar las diligencias preliminares para determinar la existencia del delito y la participación de los imputados.
 

Fiscalía iniciará investigación por la muerte de tapir by Alerta Ambiental

Escrito a la Fiscalía y necropsia by Alerta Ambiental